Todas y cada una de las empresas han obtenido gran aceptación en la capital colombiana, su publicación publicitaria ha invadido cada sector de Bogotá, llegando al punto donde los ciudadanos no tienen opción de observar nada más que los avances publicitarios de los productos que dichas empresas necesitan vender, estos los podemos encontrar desde las estaciones de transporte público y privado, hasta las zonas aéreas las cuales, en la mayoría se acoplan centenas de vallas ilegales.
Para contrarrestar y controlar este problema, Diego Luna que durante sus once años ha estado dedicado al servicio enteramente público, primero como Edil de la localidad de Chapinero, luego como concejal de Bogotá y ahora como representante a la Cámara por la capital, ha distribuido toda la información de la contaminación visual en cada rol que ha estado al mando de este problema.
“La secretaria del medio ambiente con ayuda de la cámara de representantes, ha ideado una forma de disminuir los índices de contaminación visual, anuncian las nuevas multas a todos los infractores que debido a su exceso de mensajes publicitarios afecten a la ciudad visualmente, este comunicado se dio a saber el miércoles 11 de marzo del presente año”[1].
Según el actual representante, el Decreto Distrital 959 de 2.000 concreta que los pendones de publicidad solo pueden estar instalados en los espacios públicos, siempre y cuando estos, tengan como objetivo el de nombrar un evento patriótico, institucional, político, social, esporádico y deportivo, todo por un bien común cultural, caso que no sucede porque la mayoría de pendones y muros públicos son utilizados únicamente para bienes individuales, los cuales muestran a la luz pública todo tipo de mensajes para objetos diferentes a los aspectos anteriormente señalados.
El código de policía de Bogotá muestra en los numerales 5 y 6 del artículo 87 claros textos que deben cumplirse acerca de los pendones cerca a las viviendas, y que son violados constantemente, estos hechos que están a cargo de la Administración Distrital, y que han sido olvidados durante el tiempo mientras se ejercía estaba al mando. Toda persona que pueda colocar su publicidad lo hace en el lugar en donde pueda, y no hay ley que esté tras las personas vinculadas con estos hechos, ya que no se toma muy en serio las leyes que deberían cumplir con todo lo que contamine a la ciudad.
Luna comenta en varios comunicados que ha visitado varias partes del norte de la ciudad y se ha encontrado constantemente con pendones que anuncian gestiones de las alcaldías y construcciones de vivienda, y concluye diciendo “como van a parar los índices de contaminación visual en la ciudad si hasta el mismo distrito participa en algunos anuncios”.
[1] LUNA, Diego. Nos tienen que ‘parar bolas’ en Cumbre Mundial de Cambio Climático, Bogotá: 2009, Disponible en Internet, www.davidluna.com.co.
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